Usar alimentos en buen estado, controlar temperatura y humedad, mantener utensilios y superficies limpios, y aplicar protocolos específicos para cada técnica. La higiene es crítica para evitar proliferación de microorganismos patógenos y garantizar la calidad y seguridad del producto final.
¿Qué es un riesgo residual?
Es el nivel de riesgo que aún queda tras aplicar todas las medidas de prevención razonables. Debe ser gestionado y comunicado.



