Usar alimentos en buen estado, controlar temperatura y humedad, mantener utensilios y superficies limpios, y aplicar protocolos específicos para cada técnica. La higiene es crítica para evitar proliferación de microorganismos patógenos y garantizar la calidad y seguridad del producto final.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





