Implementar cultivos resistentes a sequías y plagas, optimizar sistemas de riego, reforzar la refrigeración en el transporte, usar tecnologías de conservación más eficientes y formar al personal en seguridad alimentaria adaptada al contexto climático. Estas acciones minimizan los riesgos y mejoran la resiliencia operativa.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





