Salmonella spp., Escherichia coli, Listeria monocytogenes, Staphylococcus aureus, Clostridium perfringens y Bacillus cereus son algunos ejemplos. Algunos de ellos generan toxinas termoestables que no se eliminan con la cocción ni se detectan por el olfato o el gusto.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





