Mantenerlos limpios y afilados, desinfectarlos tras cada uso, no emplearlos con alimentos distintos sin lavarlos, y almacenarlos adecuadamente. Un cuchillo afilado no solo es más eficiente, sino que reduce el riesgo de accidentes laborales y mejora el corte higiénico de los productos.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones, algunas orejeras y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”....





