La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales es de aplicación obligatoria en la organización de grandes eventos, complementada por el Real Decreto 1627/1997 en caso de obras temporales y móviles, y por el Real Decreto 1215/1997 para equipos de trabajo.
¿Por qué no existe una única respuesta válida para todas las empresas ante una misma obligación preventiva?
Porque la Ley de PRL exige adaptar las medidas al contexto concreto de cada empresa: tipo de actividad, riesgos, organización, recursos, entorno y...



