El Real Decreto 374/2001 regula la protección frente a agentes químicos, aplicable en procesos que utilizan pinturas, disolventes o aceites, como los habituales en fabricación, ensamblaje o mantenimiento de vehículos.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





