Las legislaciones nacionales y europeas exigen que el agua utilizada en la industria alimentaria cumpla con criterios de potabilidad: sin bacterias patógenas, libre de contaminantes químicos y con características físicas (olor, turbidez, color) dentro de los límites permitidos. Su cumplimiento es obligatorio y sujeto a inspecciones sanitarias.
¿Cómo afecta el artículo 25 de la LPRL a los centros con trabajadoras embarazadas o lactantes?
Obliga a realizar una evaluación específica del puesto de trabajo, valorar los riesgos biológicos, químicos o físicos, y adaptar o reubicar el...



