Las legislaciones nacionales y europeas exigen que el agua utilizada en la industria alimentaria cumpla con criterios de potabilidad: sin bacterias patógenas, libre de contaminantes químicos y con características físicas (olor, turbidez, color) dentro de los límites permitidos. Su cumplimiento es obligatorio y sujeto a inspecciones sanitarias.
¿Qué dice la jurisprudencia sobre los accidentes en el montaje eléctrico?
La Sentencia del TSJ de Andalucía nº 2906/2023 exige una aplicación rigurosa de la normativa y recuerda que el empresario debe prever incluso...



