Obliga, entre otras cosas, a que toda explotación subterránea tenga al menos dos salidas diferentes, sólidas, señalizadas y accesibles, y refuerza la necesidad de adoptar medidas de protección adaptadas a los riesgos específicos del entorno subterráneo.
Integrar la prevención: cómo organizarla para que influya en el trabajo
Los riesgos laborales se generan en la propia actividad laboral, la interacción del trabajador con su entorno, herramientas y la organización del trabajo. Por eso su...





