Obliga, entre otras cosas, a que toda explotación subterránea tenga al menos dos salidas diferentes, sólidas, señalizadas y accesibles, y refuerza la necesidad de adoptar medidas de protección adaptadas a los riesgos específicos del entorno subterráneo.
Viajes de trabajo: ¿estamos evaluando realmente sus riesgos?
No todas las actividades laborales se desarrollan en el centro de trabajo. Reuniones comerciales, visitas a clientes, supervisiones de obra, asistencia a ferias,...





