El empresario debe asegurar que las máquinas cumplen los requisitos mínimos de seguridad, realizar una evaluación de riesgos, garantizar el mantenimiento adecuado, proporcionar formación específica y verificar la existencia de protecciones y señalización.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



