Garantizar formación teórica y práctica suficiente y adecuada, específica para el puesto, periódica si es necesario y sin coste para el trabajador, preferentemente durante la jornada laboral.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



