Puede derivar en responsabilidad para la empresa y también para el técnico si hay impericia o negligencia. La jurisprudencia exige que la formación esté bien documentada y adaptada a los riesgos del puesto.
¿Qué debe probar el empresario para exonerarse tras un accidente?
Fuerza mayor, caso fortuito o negligencia exclusiva e imprevisible del trabajador, acreditando cumplimiento preventivo total.



