En ese caso, la negativa del trabajador podría estar justificada. La empresa debe garantizar que los EPIs sean adecuados, estén en buen estado y cumplan con las normativas vigentes. Cualquier fallo puede comprometer su responsabilidad.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





