En general, la vigilancia de la salud es voluntaria, pero puede ser obligatoria si así lo exige la ley para proteger la salud colectiva o si es imprescindible para valorar la aptitud para el puesto. En estos casos, la negativa debe quedar documentada.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



