Es fundamental. La formación enseña cómo mantener la higiene personal (lavado de manos, vestimenta, uso de guantes) incluso en entornos móviles o sin cocina propia. Esto evita que bacterias pasen del manipulador al alimento, una de las causas más comunes de brotes alimentarios en grandes eventos.
¿La formación debe adaptarse a cada puesto y riesgo?
Sí. Debe ser específica, suficiente y adecuada para cada puesto, y repetirse cuando cambien los riesgos o las condiciones de trabajo.



