Se enseña a leer e interpretar etiquetas (caducidad, consumo preferente, ingredientes, alérgenos), y a almacenar correctamente alimentos según su tipo: crudos, cocidos, refrigerados, congelados o secos. Esto es clave para preservar la calidad y evitar contaminaciones en cocinas profesionales, supermercados y comedores.
Integrar la prevención: cómo organizarla para que influya en el trabajo
Los riesgos laborales se generan en la propia actividad laboral, la interacción del trabajador con su entorno, herramientas y la organización del trabajo. Por eso su...





