Se enseña a leer e interpretar etiquetas (caducidad, consumo preferente, ingredientes, alérgenos), y a almacenar correctamente alimentos según su tipo: crudos, cocidos, refrigerados, congelados o secos. Esto es clave para preservar la calidad y evitar contaminaciones en cocinas profesionales, supermercados y comedores.
Cómo contratar e incluir a personas con discapacidad en tu empresa
Todavía persiste la idea de que las personas con discapacidad no podrán desarrollar su trabajo con eficacia. Esta es la barrera más extendida y la que más limita la...





