Se enseña a leer e interpretar etiquetas (caducidad, consumo preferente, ingredientes, alérgenos), y a almacenar correctamente alimentos según su tipo: crudos, cocidos, refrigerados, congelados o secos. Esto es clave para preservar la calidad y evitar contaminaciones en cocinas profesionales, supermercados y comedores.
Por qué la implantación de herramientas de IA en la empresa requiere formación
La inteligencia artificial promete agilizar tareas y hacer más eficiente el trabajo. Pero cuando su uso obliga a supervisar, revisar y validar de forma constante lo que...





