El tallo de los espárragos, frecuentemente desechado, es comestible y rico en fibra, folato y vitaminas del grupo B. Puede pelarse y utilizarse en cremas, salteados o guarniciones, optimizando al máximo el producto.
Integrar la prevención: cómo organizarla para que influya en el trabajo
Los riesgos laborales se generan en la propia actividad laboral, la interacción del trabajador con su entorno, herramientas y la organización del trabajo. Por eso su...





