El tallo de los espárragos, frecuentemente desechado, es comestible y rico en fibra, folato y vitaminas del grupo B. Puede pelarse y utilizarse en cremas, salteados o guarniciones, optimizando al máximo el producto.
Por qué la implantación de herramientas de IA en la empresa requiere formación
La inteligencia artificial promete agilizar tareas y hacer más eficiente el trabajo. Pero cuando su uso obliga a supervisar, revisar y validar de forma constante lo que...





