Puede haber sanciones en inspecciones sanitarias, riesgo de despido si el certificado es requisito contractual, y mayor probabilidad de cometer errores higiénicos que afecten la salud del cliente. Además, muchas empresas descartan candidatos sin esta formación en procesos de selección.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



