El empleador puede ser sancionado con recargos de prestaciones, multas administrativas e incluso responsabilidad penal, si se demuestra que omitió su obligación de prevención y vigilancia.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





