Deben lavarse y desinfectarse con frecuencia, entre cada corte o tipo de carne. También deben secarse con papel desechable, no con trapos reutilizables que acumulan humedad y bacterias. El mal mantenimiento de estos utensilios convierte la zona de trabajo en un foco de contaminación.
Integrar la prevención: cómo organizarla para que influya en el trabajo
Los riesgos laborales se generan en la propia actividad laboral, la interacción del trabajador con su entorno, herramientas y la organización del trabajo. Por eso su...





