Deben lavarse y desinfectarse con frecuencia, entre cada corte o tipo de carne. También deben secarse con papel desechable, no con trapos reutilizables que acumulan humedad y bacterias. El mal mantenimiento de estos utensilios convierte la zona de trabajo en un foco de contaminación.
Siniestralidad laboral en España: qué revelan los datos en pleno debate sobre la Ley de PRL
Los datos de siniestralidad laboral son un reflejo directo de cómo se está trabajando, de cómo se organizan los procesos productivos y de hasta qué punto la prevención...





