Deben prepararse con huevos frescos, mantenerse refrigerados hasta su consumo, y desecharse si no se consumen en poco tiempo. Nunca deben dejarse a temperatura ambiente. Estas prácticas reducen el riesgo de brotes de salmonelosis en clientes.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





