Se aplica el principio pro operario, es decir, la interpretación más favorable al trabajador. Además, el principio de precaución obliga a anticipar medidas ante posibles riesgos graves, como pandemias.
¿Qué debe probar el empresario para exonerarse tras un accidente?
Fuerza mayor, caso fortuito o negligencia exclusiva e imprevisible del trabajador, acreditando cumplimiento preventivo total.



