Se aplica el principio pro operario, es decir, la interpretación más favorable al trabajador. Además, el principio de precaución obliga a anticipar medidas ante posibles riesgos graves, como pandemias.
¿Qué ocurre si hay actividades mixtas (marítimas y portuarias)?
Se debe aplicar la normativa general y sectorial de forma complementaria, optando por la interpretación más favorable al trabajador.



