Ninguna práctica se autoriza sin justificar su beneficio; las dosis deben mantenerse tan bajas como sea razonablemente alcanzable (ALARA); y nunca se pueden superar los límites legales de dosis.
¿Qué riesgos principales deben contemplarse en la prevención con calderas y recipientes a presión?
Explosiones por sobrepresión, fugas de sustancias peligrosas, quemaduras térmicas y fallos estructurales, exigiendo controles técnicos y...



