Deben ser adecuadas para el uso previsto, mantenerse en buen estado, permitir condiciones adecuadas de control y visibilidad, y respetar normas de circulación internas.
¿Qué tipos de pruebas pueden solicitar los tribunales para acreditar la diligencia preventiva de la empresa?
Registros de formación, partes de entrega de EPIs, evaluaciones individuales de riesgos, actas de reuniones, informes médicos, revisiones periódicas...



