Deben ser adecuadas para el uso previsto, mantenerse en buen estado, permitir condiciones adecuadas de control y visibilidad, y respetar normas de circulación internas.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



