Deben evaluarse tanto los riesgos comunes del puesto como aquellos derivados de la discapacidad, incluyendo fatiga, accesibilidad, ergonomía, comunicación, estrés o situaciones de emergencia.
Viajes de trabajo: ¿estamos evaluando realmente sus riesgos?
No todas las actividades laborales se desarrollan en el centro de trabajo. Reuniones comerciales, visitas a clientes, supervisiones de obra, asistencia a ferias,...





