Manipulación de cargas, caídas al mismo nivel, riesgos ergonómicos, exposición a agentes químicos por limpieza, uso de pantallas y atención al público son algunos de los riesgos más frecuentes en el sector.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



