Los más frecuentes incluyen el uso de equipos de trabajo, exposición a vibraciones mecánicas, manipulación de cargas, riesgo de atrapamientos y cortes, así como exposición a agentes químicos y térmicos.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





