Los más habituales son lesiones por movimientos repetitivos, atrapamientos, cortes, exposición a ruido o vibraciones, y fatiga mental o física por ritmos de trabajo intensos.
Si sospechas acoso en tu equipo, qué observar y cómo actuar
El acoso laboral no empieza con una denuncia. Empieza antes, cuando aparecen señales que se repiten y que van deteriorando a una persona y al equipo. Si eres mando o...





