Los más habituales son lesiones por movimientos repetitivos, atrapamientos, cortes, exposición a ruido o vibraciones, y fatiga mental o física por ritmos de trabajo intensos.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





