Puedes enfrentarte a sanciones económicas, clausura del local, pérdida de licencia y daños reputacionales si ocurre una intoxicación alimentaria o una inspección detecta carencias formativas. La responsabilidad recae siempre en el titular del negocio, independientemente de si el trabajador posee un certificado antiguo o no adaptado a sus funciones.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





