Aumentan el contenido de sal, azúcares, grasas saturadas y aditivos en los menús, lo que va en contra de las recomendaciones de salud pública. En cocinas profesionales orientadas a la dieta saludable, se debe priorizar el uso de alimentos frescos, integrales y mínimamente procesados.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





