Puede perder la confianza del cliente, recibir mala prensa o viralizarse en redes sociales ante cualquier problema sanitario. Incluso un pequeño incidente puede dañar gravemente la imagen del negocio si se descubre que los empleados no tenían la formación obligatoria.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



