Puede causar intoxicaciones alimentarias, enfermedades infecciosas como cólera o hepatitis A, y contaminación química. Además, dificulta una limpieza eficaz, aumentando el riesgo de contaminación cruzada y proliferación bacteriana en el entorno de trabajo.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



