Puede causar intoxicaciones alimentarias, enfermedades infecciosas como cólera o hepatitis A, y contaminación química. Además, dificulta una limpieza eficaz, aumentando el riesgo de contaminación cruzada y proliferación bacteriana en el entorno de trabajo.
¿Por qué no se debe confiar solo en el olor o el sabor para determinar si un alimento está en mal estado en cocina profesional?
Porque muchas bacterias y toxinas alimentarias, como Salmonella o Listeria, no alteran el olor, color ni sabor. En cocinas profesionales, el control...



