Principalmente atrapamientos, contactos con órganos móviles, riesgos eléctricos y peligros asociados al fallo de enclavamientos o resguardos anulados.
¿Qué debe probar el empresario para exonerarse tras un accidente?
Fuerza mayor, caso fortuito o negligencia exclusiva e imprevisible del trabajador, acreditando cumplimiento preventivo total.



