Riesgo de intoxicaciones alimentarias, multas de sanidad, cierre del negocio, pérdida de reputación y posibles denuncias civiles o penales si un cliente resulta afectado por un alimento mal manipulado. Incluso los alimentos de bajo riesgo, como galletas o mermeladas, pueden contaminarse si no se aplican buenas prácticas.
Hacia una PRL compartida: lo que 2026 nos está pidiendo
Que 2026 haya sido declarado Año de la Salud y la Seguridad en el Trabajo no es una casualidad. Llega en un momento clave, coincidiendo con la inminente reforma de la...





