Riesgo de intoxicaciones alimentarias, multas de sanidad, cierre del negocio, pérdida de reputación y posibles denuncias civiles o penales si un cliente resulta afectado por un alimento mal manipulado. Incluso los alimentos de bajo riesgo, como galletas o mermeladas, pueden contaminarse si no se aplican buenas prácticas.
¿Por qué es clave la ventilación en cocinas profesionales para garantizar la seguridad alimentaria?
Porque regula temperatura y humedad, evita la proliferación de bacterias y mohos, reduce la contaminación cruzada por partículas en suspensión y...



