Se utilizan como soluciones naturales para reducir el uso de aditivos químicos. Actúan como biocontroladores porque limitan el desarrollo de microorganismos peligrosos durante el procesamiento o almacenamiento, aportando seguridad alimentaria y cumpliendo con criterios de sostenibilidad y etiquetado limpio (“clean label”).
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





