Se utilizan como soluciones naturales para reducir el uso de aditivos químicos. Actúan como biocontroladores porque limitan el desarrollo de microorganismos peligrosos durante el procesamiento o almacenamiento, aportando seguridad alimentaria y cumpliendo con criterios de sostenibilidad y etiquetado limpio (“clean label”).
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





