Es un recinto con aberturas limitadas, ventilación natural desfavorable, donde pueden acumularse contaminantes tóxicos o inflamables, o haber déficit de oxígeno, y que no está concebido para ocupación continuada (RD 39/1997, art. 22 bis).
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





