Diarrea, fiebre, vómitos, calambres abdominales y, en casos graves, hospitalización. Algunas cepas de E. coli pueden causar complicaciones renales como el síndrome hemolítico urémico, especialmente en niños, ancianos o personas inmunodeprimidas.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



