Náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre y, en casos graves, deshidratación o ingreso hospitalario. Estos síntomas pueden aparecer horas o días después del consumo de alimentos contaminados y afectan especialmente a niños, mayores y personas inmunodeprimidas.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



